viernes, 30 de mayo de 2014

Incomunicados por la tecnología. ¿Incomunicados por la tecnología?

Todos hemos visto cientos de fotos de un grupo mirando sus móviles sin hablar entre ellos. Y los consiguientes comentarios demonizadores sobre la tecnología. Por ello me ha hecho gracia esta singular composición fotográfica de Steve Ramson. Mírela con atención, porque después me gustaría contrastar las diferencias entre ambas.

(1*)

Alguno pensará que son similares. Se equivoca.

En el primer caso vemos a un grupo de personas aisladas unas de otras, leyendo noticias, recibiendo información "pasivamente", información que le proporcionan algunos grupos de poder que la controlan y manipulan.

En el segundo caso algunos parecen estar leyendo una novela mientras alguien se prepara un examen o trabaja o estudia con su ordenador,. Una chica se está comunicando (en efecto "comunicando") con el whatsup, quizás tratando de ayudar a una amiga en problemas o simplemente recordando a un marido holgazán que debe sacar la ropa de la lavadora. Otra, también con el teléfono, está leyendo la información de fuentes que selecciona, quizás algunos blogs o grupos informativos alternativos (o quizás no alternativos), o está añadiendo su comentario a una noticia poco fiable.

Quizás alguien está jugando. ¿Quién lo sabe?

Pero lo que es seguro es que en la segunda foto no todos están aislados, pasivos, (des)informados por grupos poderosos, sin poder expresar su opinión, sin poder comunicarse con otras personas incluso a miles de kilómetros. Y eso es lo que ocurría antes de la aparición de la tecnología móvil.

Es así de sencillo. Por eso no verás a ninguna madre con hijos o hijas en el extranjero criticar a Skype. No verás a ningún inmigrante renegar de Internet. No verás a ningún joven del movimiento 15 M despreciar los smartphones.

Eso es algo reservado para los intelectuales de pacotilla y los que han perdido la exclusiva del poder académico o informativo.







(1*)
Imagen de Steve Ramson
https://www.flickr.com/photos/ransomtech/14244774931/in/photostream/


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domingo, 25 de mayo de 2014

Realidad aumentada para niños

Los niños y niñas utilizan tabletas, ¿quién lo duda?

La Realidad Aumentada está de moda, ¿quién lo duda?

He encontrado esta curiosa tecnología: un soporte para el iPad más un prisma reflector para colocarlo en su cámara. La idea es sencilla pero es lo que permite conectar el iPad con los objetos físicos que se coloquen delante.

Las aplicaciones que he visto hasta ahora no ofrecen demasiado, pero creo que muchos profesores y profesoras estarán ya pensando lo que esto puede dar de sí. A mí se me ocurren varias ideas para Ciencias Naturales. Y unas cuantas para Lenguaje.

Lo que nos sigue faltando es un sistema flexible para trabajar en el iPad liberados de Apple y su sistema  de comercialización de Apps. Vamos, digo yo.

jueves, 22 de mayo de 2014

Y con suerte, querido Ebo, no se te habría comido el león. Sobre juegos serios y gamificación.

Imagínese la escena: un grupo de niños de la tribu fang están jugando a cazar leones. Uno hace de león. Los otros acechan. Se escoden. Los mosquitos zumban pero permanecen inmóviles. Es divertidísimo. De pronto aparece un adulto.

- ¡Alto!. Vamos a comenzar la lección de caza de hoy. Vamos a aprender a cazar leones. Tu, Ebo, como eres muy pequeño todavía harás de cebo. Te situarás en la posición 1 y esperarás sin moverte. Akatú se encargará de rodear al león. Debe permanecer escondido en la posición 2. No debéis moveros hasta que dé la señal…

Al cabo de 10 minutos vemos a Ebo, aburrido, rodeado de mosquitos, pero eso sí, aprendiendo a cazar leones. Había llegado el maestro (y podemos imaginar escenas similares con niñas o con niños y niñas).

Ebo consiguió alcanzar el nivel “proficiency” de matar leones. No pudo disfrutarlo pues se lo comió un león que no había ido a clases con su profesor y decidió saltarse alguna regla. Es lo que tiene la escuela: tiene los objetivos muy claros, diseña un currículum gracias a expertos en cazar leones que ostentan brillantes títulos, se utilizan libros (o webs) llenas de numerosos dibujos tremendamente “didácticos”… Lamentablemente, me han dicho que los leones hacen cola a la puerta de la escuela para comerse a los alumnos y alumnas. Comenzando por los más brillantes.

Y es que, lamentablemente, llegaron los profesores-formadores-educadores… y decidieron que aprender era algo demasiado serio para dejarlo en manos de una actividad divertida como el juego. Aún hoy, cuando se habla de juegos que permiten desarrollar importantes competencias, que se utilizan para aprender, hemos inventado una expresión de significado discutible (si no cínico): "serious games". Desde que Abt (1970) definió los juegos serios confundiendo “competición” con “juego” hemos creído que la clave del juego es la lucha “contra” algo o alguien, cuando la clave es la diversión. Y las reglas… para saltárselas a veces, claro.

Hablar de juegos serios no es nuevo. En la traducción de “Una disertación sobre la Retórica” de Aristóteles (Daniel Crimmin, 1812) podemos leer que hasta los juegos más serios son agradables. Así que la clave es: son agradables (hasta los “serios”).

Hace unos años, en una reunión de proyectos europeos, una "experta" italiana presentaba su "juego educativo". En un momento dado explicó:
- "Bueno, no es muy atractivo pero lo importante es que sea educativo".

Evidentemente esta señora había cometido un error gramatical: había confundido el adjetivo con el sustantivo. En un “juego educativo” el sustantivo es el “juego” mientras que “educativo” es un adjetivo que califica al “juego” pero que no puede alterar su esencia. Primero ha de ser “juego”, es decir, divertido. Además debe educar. Sólo además.

Recuerdo un proyecto europeo a finales de los noventa en el que habíamos preparado un juego de piratas que permitía estudiar matemáticas. Un "experto" evaluador de la Comisión europea nos preguntó:
- "¿Cuál es el fundamento pedagógico de que un niño pueda perder?"
Evidentemente, la gracia de un juego es que se puede perder. Creo que aquel evaluador nunca había jugado.

Otra reflexión. Está de moda la "gamificación" (de "games", juegos en Inglés), y con ella vienen los badges/insignias y de nuevo parece que la clave sea la competición, sea con otros o consigo mismo. Lo dicen sin recato: “es el empleo de mecánicas de juego en entornos y aplicaciones no lúdicas” (1*).

Pues va a ser que no. Va a ser que lo importante de un juego es que sea divertido. Y nos lleva a una conclusión muy importante: Va a ser que lo importante de un proceso de aprendizaje es que sea divertido. No se trata de añadir “premios” (como siempre se ha hecho), competiciones, remuneraciones en puntos o cualquiera de esos recursos con los que pretenden ahora “gamificar” el aprendizaje. Se trata de que el propio aprendizaje sea divertido. Y eso es algo natural cuando el aprendizaje responde a las necesidades y objetivos de los alumnos, y pierde el carácter obligatorio, dirigido, “serio”, estructurado…

Es decir, cuando aprender es un juego.

(Y entonces, quizás querido Ebo, no se te habría comido el león)




Abt, C. (1970). Serious Games. New York: Viking Press.

Crimmin. D. (1812). A dissertation on Rethoric, translated from the Greek of Aristotle. London: Stockdale.
http://books.google.es/books?id=92sMAAAAYAAJ&pg=PA127&dq=%22serious+games%22&hl=es&sa=X&ei=sql9U4_1IaSt0QXVm4G4CQ&redir_esc=y#v=onepage&q=%22serious%20games%22&f=false

(1*) http://www.gamificacion.com/que-es-la-gamificacion

Imágenes:

Francesco Tonucci ha tratado muchas veces este tema. Esta viñeta está reproducido desde "El Molino de Cienta”, en:
http://elmolinodecienta.blogspot.com.es/2011/02/francesco-tonucci-frato-con-ojos-de.html

Pero me encanta más esta otra:


Tomada de la web de la Escola Bressol catalana a Paris, en:
http://bressolcatalanaparis.blogspot.com.es/p/blog-page.html